¿Qué es la dapoxetina y cómo actúa?
La dapoxetina pertenece a la clase de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina[1]. Su mecanismo de acción consiste en inhibir la recaptación neuronal de serotonina, lo que potencia la acción de este neurotransmisor en los receptores pre y postsinápticos[1].
Este proceso es clave para su uso como medicamento para la eyaculación precoz. Este fármaco está indicado específicamente para varones adultos, en un rango de edad de entre los 18 y los 64 años[1]. No debes utilizarla si no tienes un diagnóstico de eyaculación precoz[1].
Al ser un tratamiento con una función específica, su objetivo es ayudar en el control de la respuesta eyaculatoria mediante la regulación de la serotonina en el sistema nervioso[1].
¿Cómo se debe tomar la dapoxetina?
Para obtener el efecto deseado, es necesario seguir ciertas pautas de administración. La dapoxetina es para uso oral y debes seguir este proceso:
- Tragar los comprimidos enteros para evitar el sabor amargo[1].
- Acompañar la toma con al menos un vaso de agua entero[1].
- Tomar el medicamento aproximadamente entre 1 y 3 horas antes de la actividad sexual[1].
Puedes realizar la toma con alimentos o sin ellos, ya que esto no altera su administración[1]. Es muy importante que no superes la frecuencia de una toma cada 24 horas[1]. Si la respuesta a la dosis de 30 mg es insuficiente y no presentas reacciones adversas, se puede considerar la dosis máxima recomendada de 60 mg[1]. Mantén una hidratación adecuada durante el tratamiento[1].
¿Quiénes no pueden tomar este medicamento?
Existen diversas situaciones médicas y condiciones que contraindican el uso de la dapoxetina. No debes utilizarla si presentas alguna de las siguientes situaciones:
- Hipersensibilidad al principio activo o a sus excipientes[1].
- Insuficiencia hepática de grado moderado o grave[1].
- Enfermedades cardiacas, tales como insuficiencia cardiaca, cardiopatía isquémica o valvulopatía[1].
- Alteraciones de la conducción, como bloqueo AV o síndrome de disfunción sinusal[1].
- Antecedentes de síncope (pérdida de conocimiento)[1].
- Antecedentes de manía o depresión grave[1].
- Si estás realizando un tratamiento con inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO), o si los has tomado en los 14 días previos o 7 días posteriores[1].
Debes tener en cuenta estas restricciones para evitar riesgos para tu salud[1].
Interacciones y riesgos con otras sustancias
El uso de la dapoxetina requiere precaución si combinas el fármaco con otras sustancias. Existen interacciones que pueden ser peligrosas para tu organismo. Entre ellas se encuentran:
- El alcohol[1].
- Drogas con actividad serotoninérgica, como MDMA o LSD[1].
- Medicamentos con efectos serotoninérgicos, como ISRS, IRSA, litio o tramadol[1].
- Tioridazina[1].
- Inhibidores potentes del CYP3A4, como el ketoconazol o el ritonavir[1].
Además de las interacciones químicas, debes tener precaución con la capacidad de conducción. Debido a posibles mareos o somnolencia, la influencia sobre la capacidad para conducir puede ser pequeña o moderada[1]. Si experimentas visión borrosa o mareos, evita manejar maquinaria peligrosa o conducir[1].
Efectos secundarios que debes conocer
Como cualquier medicamento, la dapoxetina puede provocar efectos secundarios. La frecuencia de estos varía según cada persona. A continuación, te detallamos los efectos más comunes y los que requieren mayor atención:
Efectos muy comunes:
- Náuseas[1].
Efectos comunes:
Efectos poco comunes o de riesgo:
Debes estar atento a la aparición de hipotensión ortostática o síncope, ya que son efectos que requieren vigilancia médica[1].
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