¿Cómo funcionan estos fármacos?
Ambas opciones comparten el mismo mecanismo de acción básico: son inhibidores de la PDE5[1,2]. Su función principal es aumentar los niveles de GMPc tras la estimulación sexual, lo que permite que el músculo liso se relaje y aumente el flujo sanguíneo hacia el pene[1,2].
Es fundamental entender que ninguno de estos medicamentos funciona por sí solo; ambos requieren de la presencia de estimulación sexual para ser efectivos[1]. Sin una excitación previa, el proceso de erección no se activará mediante la toma de estas sustancias[1].
Sildenafilo: cuándo y cómo tomarlo
El sildenafilo es una opción clásica para quienes buscan una acción más puntual. Se recomienda su administración por vía oral y suele indicarse para adultos con disfunción eréctil[1].
Respecto a la dosificación, existen diferentes pautas según el perfil del paciente:
- La dosis estándar para adultos es de 50 mg, que debe tomarse a demanda, aproximadamente una hora antes de la actividad sexual[1].
- La dosis puede ajustarse entre 25 mg y 100 mg según la eficacia y la tolerancia que presente cada persona[1].
- En casos de insuficiencia renal grave, la dosis suele ser de 25 mg, pudiendo incrementarse gradualmente hasta 50 mg o 100 mg si fuera necesario[1].
- Para pacientes con insuficiencia hepática, se inicia con 25 mg, con posibilidad de subir a 50 mg o 100 mg según sea necesario[1].
Debes tener en cuenta que la dosis máxima recomendada es de 100 mg una vez al día[1]. Si decides tomarlo con alimentos, ten en cuenta que el inicio de su acción podría retrasarse[1]. Si quieres saber más sobre su uso, puedes consultar nuestra guía sobre cómo tomar sildenafilo[1].
Tadalafilo: una opción para un uso más flexible
El tadalafilo se distingue por ofrecer una ventana de acción distinta, lo que lo hace ideal para ciertos hábitos[2]. Al igual que el sildenafilo, es un inhibidor de la PDE5 que aumenta el flujo sanguíneo mediante la relajación del músculo liso[2].
Existen dos formas principales de utilizarlo según tus necesidades:
- Dosis para uso ocasional: Se puede tomar una dosis de 10 mg antes de la actividad sexual prevista, o bien subir a 20 mg si la dosis de 10 mg no resulta suficiente[2].
- Dosis para uso frecuente: Para quienes mantienen actividad al menos dos veces por semana, se puede tomar una dosis de 5 mg una vez al día, aproximadamente a la misma hora[2]. En algunos casos, la dosis puede reducirse a 2,5 mg una vez al día según la tolerancia[2].
Para aquellos que prefieren un tratamiento constante, te recomendamos leer sobre tadalafilo diario o a demanda[2]. En pacientes con insuficiencia renal grave, la dosis máxima recomendada es de 10 mg[2].
Efectos secundarios: ¿qué puedes esperar?
Como cualquier medicamento, el uso de estos fármacos puede conllevar efectos secundarios. Es importante conocerlos para saber cómo reacciona tu cuerpo.
En el caso del sildenafilo, los efectos muy comunes incluyen:
- Dolor de cabeza[1].
- Rubefacción y acaloramiento[1].
- Dispepsia, náuseas y vómitos[1].
- Congestión nasal[1].
- Mareo[1].
- Alteraciones visuales como visión borrosa o cambios de color[1].
Por su parte, el tadalafilo presenta efectos muy comunes como:
Existen efectos menos frecuentes o raros que requieren atención. Por ejemplo, ambos pueden provocar taquicardia o palpitaciones[1,2]. El sildenafilo puede causar, en casos muy raros, infarto de miocardio o muerte cardiaca súbita, así como priapismo o reacciones alérgicas graves como el Síndrome de Stevens-Johnson[1]. El tadalafilo puede presentar alteraciones visuales, pérdida súbita de la audición o incluso eventos cardiovasculares graves[2]. Si experimentas una erección que dura más de 4 horas, debes buscar atención médica inmediata[1,2].
Contraindicaciones y advertencias importantes
La seguridad es nuestra prioridad. Antes de elegir entre Viagra Original o cualquier otro tratamiento, es vital conocer las situaciones en las que su uso está desaconsejado. No debes utilizar estos fármacos si presentas:
- Hipersensibilidad a los principios activos o sus excipientes[1,2].
- Uso de nitratos (como los usados para el dolor de pecho) o estimuladores de la guanilato ciclasa como el riociguat[1,2].
- Problemas cardíacos graves donde la actividad sexual esté desaconsejada, como angina inestable o infarto de miocardio reciente[1,2].
- Hipertensión o hipotensión no controlada (tensión arterial <90/50 mmHg)[1,2].
- Ciertas condiciones visuales como la neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NOA-NA)[1].
- Antecedentes de accidente cerebrovascular en los últimos 6 meses[2].
Si tienes dudas sobre la diferencia entre una opción de marca y una alternativa, consulta nuestra guía sobre viagra genérico o original[1,2].
Interacciones: con qué no debes mezclarlos
La combinación de estos medicamentos con otras sustancias puede ser peligrosa. Debes tener especial cuidado si tomas otros fármacos.
Interacciones con el sildenafilo:
- No se recomienda su uso con ritonavir[1].
- Precaución si utilizas inhibidores del CYP3A4 o alfabloqueantes por el riesgo de hipotensión[1].
- No se debe combinar con otros inhibidores de la PDE5[1].
Interacciones con el tadalafilo:
- Evitar el uso con nitratos[2].
- Precaución con inhibidores potentes del CYP3A4 como el ketoconazol o la eritromicina[2].
- No se recomienda la combinación con doxazosina[2].
Además, es importante saber que para las mujeres, no se ha realizado un estudio adecuado sobre su uso durante el embarazo o la lactancia, por lo que no están indicados para ellas[1,2]. Si tienes dudas sobre opciones para la salud femenina, consulta nuestra sección de salud femenina[1,2].



